Ejército de Salvación

Ejército de Salvación

En 1865, William Booth, un predicador metodista, fundó la Misión Cristiana en el East End de Londres para ayudar a alimentar y albergar a los pobres. La misión se reorganizó en 1878 siguiendo líneas militares, con los predicadores conocidos como oficiales y Booth como el general. Después de esto, el grupo se hizo conocido como el Ejército de Salvación.

Booth trató de traer a sus servicios de adoración una atmósfera informal que alentara a los nuevos conversos. Cantos alegres, música instrumental, aplausos y una invitación al arrepentimiento caracterizaron las reuniones del Ejército de Salvación.

El general Booth fue profundamente influenciado por su esposa Catherine Booth, quien creía que las mujeres eran iguales a los hombres y que solo la educación inadecuada y las costumbres sociales las convertían en inferiores intelectuales de los hombres. Fue una oradora inspiradora y ayudó a promover la idea de mujeres predicadoras. El Ejército de Salvación otorgó a las mujeres la misma responsabilidad que a los hombres para la predicación y el trabajo de bienestar y en una ocasión William Booth comentó que: "¡Mis mejores hombres son las mujeres!"

La Iglesia de Inglaterra fue al principio extremadamente hostil a las actividades de Booth. Lord Shaftesbury, un destacado político y evangelista, describió a William Booth como el "Anticristo". Una de las principales quejas contra Booth fue su "elevación de la mujer al estatus de hombre". Los miembros del Ejército de Salvación fueron encarcelados por predicar al aire libre y su apoyo a la Sociedad de la Templanza los convirtió en el objetivo de las pandillas de hombres que se conocieron como el ejército esqueleto.

En 1882, una encuesta de Londres descubrió que en una noche de la semana, había casi 17,000 adorando con el Ejército de Salvación, en comparación con 11,000 en las iglesias comunes. Incluso, el Dr. William Thornton, el arzobispo de York, tuvo que aceptar que Booth y sus seguidores estaban llegando a personas en las que la Iglesia Anglicana no había tenido ningún impacto.

El Ejército de Salvación trabajó duro para rescatar a las mujeres jóvenes de la prostitución. En 1885, el ejército cooperó con William Stead y su campaña Maiden Tribute. También participaron en el intento de poner fin al comercio de esclavos blancos.

En 1890 William Booth publicó su libro En la Inglaterra más oscura y la salida. Booth argumentó que se debería ayudar a los desempleados a formar sus propias comunidades en Gran Bretaña y en el extranjero. Los seguidores de Booth intentaron recaudar dinero para este plan, pero aunque estas comunidades no se establecieron, la campaña ayudó a establecer el Ejército de Salvación como una de las principales organizaciones benéficas de Gran Bretaña.

Fue mientras trabajaba con los pobres en Londres que Catherine Booth se enteró de lo que se conocía como "trabajo sudoroso". Es decir, mujeres y niños que trabajan muchas horas por bajos salarios en muy malas condiciones. Catherine y otros miembros del Ejército de Salvación intentaron avergonzar a los empleadores para que pagaran mejores salarios. También intentaron mejorar las condiciones laborales de estas mujeres.

El Ejército de Salvación estaba particularmente preocupado por las mujeres que hacían fósforos. Estas mujeres no solo ganaban 1 chelín. 4d. durante una jornada de dieciséis horas, también arriesgaron su salud cuando sumergieron sus cabezas de fósforo en el fósforo amarillo suministrado por fabricantes como Bryant & May. Un gran número de estas mujeres sufría de 'Phossy Jaw' (necrosis del hueso) causado por los vapores tóxicos del fósforo amarillo. Todo el lado de la cara se puso verde y luego negro, descargando pus maloliente y finalmente la muerte.

En 1891, el Ejército de Salvación abrió su propia fábrica de fósforos en Old Ford, East London. Utilizando únicamente fósforo rojo inofensivo, los trabajadores pronto produjeron seis millones de cajas al año. Mientras que Bryant & May les pagaba a sus trabajadores poco más de dos peniques en bruto, el Ejército de Salvación les pagaba a sus empleados el doble de esta cantidad. William Booth organizó visitas guiadas de diputados y periodistas por esta fábrica "modelo".

El hijo mayor de Booth, William Bramwell Booth, sucedió a su padre como general en 1912. Su segundo hijo, Ballington Booth fue el comandante del ejército en Australia (1883-85) y Estados Unidos (1887-96). Una de sus hijas, Evangeline Cora Booth, fue elegida general en 1934. El Ejército de Salvación ahora está establecido en 80 países y tiene 16,000 centros evangélicos y opera más de 3,000 instituciones de bienestar social, hospitales, escuelas y agencias.

Los ciudadanos de la Inglaterra más oscura, por quienes apelo, son (1) aquellos que, al no tener capital o ingresos propios, en un mes estarían muertos de hambre si dependieran exclusivamente del dinero ganado por su propio trabajo; y (2) aquellos que por sus mayores esfuerzos son incapaces de alcanzar la asignación reglamentaria de alimentos que la ley prescribe como indispensable incluso para los peores criminales en nuestras cárceles.

Según Lord Brabazon "entre dos y tres millones de nuestra población están siempre empobrecidos y degradados". El Sr. Chamberlain dice que hay una "población igual a la de la metrópoli" que está entre cuatro y cinco millones "que ha permanecido constantemente en un estado de miseria y miseria abyecta". La Inglaterra más oscura, entonces, tiene una vasta multitud desesperada en una condición nominalmente libre, pero realmente esclavizada: estos son los que tenemos que decir.

El niño criado en la ciudad está en mil desventajas en comparación con su primo del condado. Pero cada año hay más niños criados en la ciudad y menos primos en el condado. Para criar hijos sanos, primero desea un hogar; en segundo lugar, leche; en tercer lugar, aire fresco; y cuarto, ejercítese bajo los árboles verdes y el cielo azul. Todas estas cosas las posee o solía poseer el hijo de todo trabajador rural. En las ciudades, el té, las aguas residuales y la cerveza sustituyen a la leche, y los huesos y los tendones de la próxima generación se extraen de la cuna.

La casa está en gran parte destruida donde la madre sigue al padre hasta la fábrica y donde las horas de trabajo son tan largas que no tienen tiempo para ver a sus hijos. Los conductores de ómnibus de Londres, por ejemplo, ¿qué tiempo tienen para cumplir con los deberes diarios de la paternidad con sus pequeños? ¿Cómo puede un hombre que viaja en su ómnibus de catorce a dieciséis horas al día tener tiempo para ser padre de sus hijos en cualquier sentido de la palabra? Apenas tiene la oportunidad de verlos excepto cuando están dormidos. Muchas de las nuevas industrias que se han iniciado o desarrollado desde que era niño ignoran la necesidad del hombre de descansar un día de cada siete. el ferrocarril, la oficina de correos, el tranvía obligan a algunos de los empleados a contentarse con menos del mínimo de ocio divinamente designado.

Independientemente de lo que se piense sobre la posibilidad de hacer algo con los adultos, se admite universalmente que hay esperanza para los niños. "Considero perdida a la generación actual", dijo un destacado estadista liberal. "No se puede hacer nada con hombres y mujeres que han crecido en las condiciones desmoralizadoras actuales. Mi única esperanza es que los niños tengan una mejor oportunidad. La educación hará mucho". Pero, lamentablemente, las circunstancias desmoralizadoras de los niños no mejoran; de hecho, más bien, en muchos aspectos, empeoran.

Se dirá, el niño de hoy tiene la inestimable ventaja de la educación. No; el no ha. Educados los niños no lo son. Se les presiona a través de "normas", que exigen cierto conocimiento de A B C y de baches y figuras, pero no se les educa en el sentido del desarrollo de sus capacidades latentes para que sean capaces de cumplir con sus deberes en la vida.

He escuchado algunas oradoras notables. Algunos de ellos destacan por encima de todos los demás. Estaba Catherine Booth, madre del Ejército de Salvación, quien fue una de las exponentes más simples del evangelio del amor que jamás haya escuchado. Creo que sus discursos, sermones y llamamientos en favor de los débiles y los caídos se encontraban entre las mejores piezas de oratoria sencilla y cautivadora que jamás haya escuchado.

Su teología era bastante dura y estrecha, y muy dogmática. Más tarde, dedicó su energía a trabajar en favor de las niñas y los bebés ilegítimos. Toda su alma y su espíritu se derramaron en un esfuerzo incesante por hacer que los hombres se dieran cuenta de su responsabilidad. En política, exigió una legislación para elevar la edad de consentimiento y prever el mantenimiento de estas desafortunadas víctimas de nuestra falta de responsabilidad individual y social.

Su espíritu era como una llama blanca. Tenía un fuego ardiente dentro de él. No había nada de santo bondadoso en él, ya veces tenía una ira terrible, como una vez vi, que quemaba y atacaba a quienes lo habían traicionado o habían hecho algún trabajo sucio.

El día que fui a verlo, en nombre del Correo diario, comenzó por estar enojado, y luego se suavizó. Luego me agarró de la muñeca y me arrastró hasta las rodillas junto a él. "Oremos por Alfred Harmsworth", dijo. Oró larga y fervientemente por Harmsworth, Fleet Street y el periódico Press para que pudiera ser inspirado por el amor a la verdad, la caridad y el Espíritu del Señor.


La historia del Ejército de Salvación

El Ejército de Salvación en Londres. Grabado en madera según un dibujo de Heinrich Egersdörfer (pintor alemán, 1853-1915) del libro & quotDie Gartenlaube (El cenador del jardín) & quot. Publicado por Ernst Keil, Leipzig, 1883 Imagen: Getty Images


Breve historia de la Iglesia del Ejército de Salvación

El ex ministro metodista William Booth comenzó a evangelizar a la gente pobre y descarriada de Londres, Inglaterra, en 1852. Su trabajo misionero ganó muchos conversos, y en 1874 dirigió a 1,000 voluntarios y 42 evangelistas, sirviendo bajo el nombre de "La Misión Cristiana". Booth era el superintendente general, pero los miembros comenzaron a llamarlo "general". El grupo se convirtió en el Ejército de Aleluya y, en 1878, en el Ejército de Salvación.

Los salvacionistas llevaron su trabajo a los Estados Unidos en 1880 y, a pesar de la oposición inicial, finalmente se ganaron la confianza de las iglesias y los funcionarios del gobierno. A partir de ahí, el Ejército se expandió a Canadá, Australia, Francia, Suiza, India, Sudáfrica e Islandia. Hoy, el movimiento está activo en más de 115 países, involucrando 175 idiomas diferentes.


El pub Blind Beggar en Whitechapel, Londres, ubicación de la primera obra de The Booths, un área concurrida y diversa que todavía hoy (2017)

Cuando William y Catherine Booth comenzaron el trabajo en Londres que se convertiría en el Ejército de Salvación, pocos habrían predicho su legado: una organización, parte de la Iglesia Cristiana, que ahora trabaja en más de 130 países y con una historia que abarca más de 150. años. A lo largo de este tiempo ha habido millones de miembros y se ha ayudado a personas en todo el mundo, pero este movimiento tuvo comienzos humildes.

Hoy, las estatuas de William y Catherine Booth se encuentran en el área de Londres donde comenzó el Ejército de Salvación.

Primeros días

William Booth, nacido en 1829 en Nottingham, Reino Unido, encontró su fe cristiana en una etapa temprana de su vida y se convirtió en un metodista activo, predicando y ayudando a los pobres en su área local. Después de un tiempo trabajando como prestamista, se mudó con su esposa Catherine Mumford al este de Londres. Los dos comenzaron a trabajar con un grupo de empresarios cristianos que estaban preocupados por los pobres y desfavorecidos de su comunidad. En junio de 1865, William Booth predicó a las multitudes fuera del pub Blind Beggar, nació una nueva organización, The Christian Mission.

William Booth predica en una reunión en una carpa en el este de Londres (foto: International Heritage Centre)

Durante los siguientes años, el movimiento floreció. Su enfoque en enseñar a las personas sobre el mensaje de Jesús de una manera con la que pudieran relacionarse, reuniéndose donde pudieran (salones de baile, boleras y al aire libre), así como abordar algunas de sus necesidades materiales, hizo que muchas personas se convirtieran en cristianas. A pesar de la oposición de partes del público a quienes no les gustaban algunos de los métodos y el estilo de los Booths, muchos se unieron.

Su enfoque en aquellos que habían sido rechazados por las iglesias tradicionales fue clave. Todos fueron bienvenidos, incluidos los empobrecidos y desfavorecidos.

Un cambio de nombre

Fue en 1878 cuando The Christian Mission obtuvo su nombre actual. William Booth se opuso a una frase contenida en el informe anual de ese año: 'La Misión Cristiana ... es un Ejército Voluntario'. Al reemplazar la palabra 'voluntario', el Ejército de Salvación tenía su nuevo título y con él una metáfora inspirada de su papel en la lucha las injusticias de la sociedad y en hacer que la gente entienda a Dios. Con el tiempo, la organización ganó títulos de estilo militar (los ministros son "oficiales", por ejemplo) e incluso uniformes diseñados para demostrar públicamente un compromiso con Dios.

A pesar de las diferencias entre el Ejército de hoy y el de 1865, la organización sigue siendo relevante para las personas y sus situaciones. Desde servicios de adoración semanales, eventos al aire libre, clubes y actividades hasta responder a desastres y brindar apoyo práctico a quienes necesitan ayuda, el mismo espíritu de poner el evangelio en acción como en aquellos primeros días continúa.

Hoy, las estatuas de William y Catherine Booth se encuentran en el área de Londres donde comenzó el Ejército de Salvación.

Hoy, las estatuas de William y Catherine Booth se encuentran en el área de Londres donde comenzó el Ejército de Salvación.


Ejército de Salvación - Historia

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La historia de discriminación anti-LGBT del Ejército de Salvación

En los últimos años, el Ejército de Salvación ha sido criticado por su larga historia de maniobras políticas anti-LGBT y otros incidentes. La iglesia ha articulado públicamente su creencia de que la homosexualidad es inaceptable, afirmando:

La Escritura se opone a las prácticas homosexuales mediante comentarios directos y también mediante una desaprobación claramente implícita. La Biblia trata tales prácticas como evidentemente anormales. . Los intentos de establecer o promover relaciones como alternativas viables a la vida familiar basada en la heterosexualidad no se ajustan a la voluntad de Dios para la sociedad.

Si bien estas declaraciones se eliminaron recientemente del sitio web del Ejército de Salvación, la iglesia aún no ha repudiado ninguna de sus creencias explícitamente anti-gay. Y aunque estas posiciones pueden parecer limitadas a las doctrinas internas del grupo, se han convertido en un elemento persistente de las actividades abiertamente políticas de la iglesia, actividades que han impactado negativamente la capacidad del Ejército de Salvación para brindar servicios caritativos y han tenido como objetivo limitar la derechos y beneficios de los ciudadanos LGBT en varias naciones.

1986 - El Ejército de Salvación de Nueva Zelanda recogió firmas contra la Ley de Reforma de la Ley Homosexual, que derogó la ley que penalizaba las relaciones sexuales entre hombres adultos. Más tarde, el Ejército de Salvación se disculpó por hacer campaña en contra de la ley.

1998 - El Ejército de Salvación de los Estados Unidos decidió rechazar $ 3.5 millones en contratos con la ciudad de San Francisco, lo que resultó en el cierre de programas para personas sin hogar y personas mayores. La iglesia se retiró de estos contratos debido al requisito de San Francisco de que los contratistas de la ciudad deben proporcionar beneficios conyugales tanto a las parejas del mismo sexo como a las parejas de empleados del sexo opuesto. El teniente coronel Richard Love declaró:

Simplemente no podemos aceptar cumplir con la ordenanza.

En 2004, el Ejército de Salvación en la ciudad de Nueva York también amenazó con cerrar todos sus servicios para las personas sin hogar de la ciudad debido a una ordenanza similar contra la discriminación.

2000 - El Ejército de Salvación de Escocia presentó una carta al Parlamento oponiéndose a la derogación de la Sección 28, una ley que prohíbe "la enseñanza en cualquier escuela mantenida de la aceptabilidad de la homosexualidad como una supuesta relación familiar". El coronel John Flett, el secretario de Escocia de la iglesia, escribió:

Podemos imaginar fácilmente una situación en la que, debido a la promoción activa de la homosexualidad en las escuelas, los niños crecerán sintiéndose alienados si no se conforman.

El Ejército de Salvación de Escocia nunca se ha retractado ni se ha disculpado por su sugerencia de que se promovería la homosexualidad en las escuelas o que se alentaría a los niños a convertirse en homosexuales.

2001 - El Ejército de Salvación de los Estados Unidos intentó llegar a un acuerdo con la administración Bush para garantizar que las organizaciones benéficas religiosas que recibían fondos federales estuvieran exentas de cualquier ordenanza local que prohíba la discriminación contra los homosexuales. El portavoz de la Iglesia, David A. Fuscus, explicó que el grupo no quería extender los beneficios médicos a las parejas del mismo sexo de sus empleados.

El trato fracasó después de que fuera publicitado por el El Correo de Washington.

2012 - El Ejército de Salvación de Burlington, Vermont supuestamente despidió a la trabajadora social Danielle Morantez inmediatamente después de descubrir que era bisexual. El manual del empleado de la iglesia dice, en parte, "El Ejército de Salvación se reserva el derecho de tomar decisiones laborales sobre la base de la conducta o comportamiento de un empleado que sea incompatible con los principios del Ejército de Salvación".

Más tarde ese año, el portavoz del Ejército de Salvación, el mayor George Hood, reafirmó las creencias anti-gay de la iglesia, diciendo:

Una relación entre personas del mismo sexo es una elección personal que las personas tienen derecho a tomar. Pero desde el punto de vista de la iglesia, vemos que eso va en contra de la voluntad de Dios.

2013 - El Ejército de Salvación continúa eliminando enlaces de su sitio web a los ministerios religiosos que brindan la llamada terapia de conversión "ex-gay", como Harvest USA y Pure Life Ministries. Estos enlaces se proporcionaron anteriormente como recursos en la sección del Ejército de Salvación sobre cómo lidiar con las "adicciones sexuales".

"Sin discriminación": ¿mito o realidad? El Ejército de Salvación ha intentado recientemente contrarrestar esta percepción de la iglesia como homofóbica, borrando declaraciones explícitamente anti-gay de sus sitios web y emitiendo misivas que supuestamente "desacreditan" el "mito" de sus posturas anti-LGBT.

Sin embargo, estos esfuerzos por limpiar su imagen aún no abordan las críticas más sustanciales a las políticas de la iglesia. El Ejército de Salvación afirma que numerosos clientes en sus comedores populares y refugios para personas sin hogar son miembros de la comunidad LGBT, y que estos individuos son atendidos sin discriminación. Añaden además: "El Ejército de Salvación acoge a empleados de diferentes religiones y orientaciones y cumple con todas las leyes antidiscriminatorias aplicables en su contratación".

Estas declaraciones ignoran por completo la realidad de que el Ejército de Salvación continúa manteniendo posturas teológicas anti-gay y continúa discriminando a sus propios empleados y sus socios. También se olvidan de mencionar que la organización históricamente "acata" las leyes contra la discriminación al cerrar los servicios en áreas donde se aplican dichas leyes. El Ejército de Salvación no ha dado ninguna indicación de que tenga la intención de cambiar alguna de estas políticas anti-LGBT.

Apoyar al Ejército de Salvación esta temporada, ya sea arrojando su cambio en sus teteras rojas o donando sus artículos usados ​​a sus tiendas de reventa, significa ayudar a una iglesia agresivamente anti-gay a promover sus objetivos de discriminación. Los posibles donantes deberían considerar si "hacer el mayor bien" podría significar apoyar a una de las muchas otras organizaciones benéficas efectivas y respetables que brindan asistencia a los necesitados sin participar en creencias, políticas o actividades políticas contra los homosexuales.


El Ejército de Salvación de Florida

William Booth se embarcó en su carrera ministerial en 1852. Su cruzada fue ganar a las multitudes perdidas de Londres para Cristo. Salió a las calles de Londres para predicar el evangelio de Jesucristo a los pobres, los desamparados, los hambrientos y los desamparados.

Booth abandonó el concepto convencional de una iglesia y un púlpito y llevó su mensaje a la gente. Su fervor llevó al desacuerdo con los líderes de la iglesia en Londres. Preferían las medidas tradicionales. Como resultado, se retiró de la iglesia y viajó por toda Inglaterra dirigiendo reuniones evangelísticas. Su esposa, Catherine, fue una fuerza importante en el movimiento del Ejército de Salvación.

En 1865, William Booth fue invitado a realizar una serie de reuniones evangelísticas en el extremo este de Londres. Montó una tienda de campaña en un cementerio cuáquero y sus servicios se convirtieron en un éxito instantáneo. Este resultó ser el final de sus andanzas como evangelista viajero independiente. Su renombre como líder religioso se extendió por todo Londres. Sus seguidores eran un grupo vigoroso dedicado a luchar por las almas de hombres y mujeres.

Los ladrones, las prostitutas, los jugadores y los borrachos se encontraban entre los primeros convertidos al cristianismo de Booth & # 8217. Sus congregaciones eran desesperadamente pobres. Predicó la esperanza y la salvación. Su objetivo era llevarlos a Cristo y vincularlos a una iglesia para una mayor guía espiritual. A pesar de que se convirtieron, las iglesias no aceptaron a los seguidores de Booth & # 8217 debido a lo que habían sido. Booth les dio dirección a sus vidas de una manera espiritual y los puso a trabajar para salvar a otros que eran como ellos. Ellos también predicaron y cantaron en las calles como testimonio vivo del poder de Dios.

En 1867, Booth tenía solo 10 trabajadores a tiempo completo. Para 1874, el número había aumentado a 1,000 voluntarios y 42 evangelistas. Sirvieron bajo el nombre & # 8220The Christian Mission. & # 8221 Booth asumió el título de Superintendente General. Sus seguidores lo llamaban & # 8220General & # 8221. Conocido como & # 8220Hallelujah Army & # 8221, los conversos se dispersaron desde el extremo este de Londres a áreas vecinas y luego a otras ciudades.

Booth estaba leyendo una prueba de la impresora # 8217 del Informe Anual de 1878 cuando notó la declaración, & # 8216 & # 8221 La Misión Cristiana bajo el Superintendente & # 8217 del Rev. William Booth es un ejército voluntario. Tachó las palabras & # 8220Volunteer Army '& # 8221 y escribió & # 8220Salvation Army' & # 8221. De esas palabras surgió la base de la escritura de fundación del Salvation Army que fue adoptada en agosto de ese mismo año.

Los conversos se convirtieron en soldados de Cristo y son conocidos como salvacionistas. Lanzaron una ofensiva en todas las islas británicas. En algunos casos hubo batallas reales en las que las bandas organizadas se burlaron y atacaron a los soldados mientras realizaban su trabajo. A pesar de la violencia y la persecución, unas 250.000 personas fueron convertidas bajo el ministerio de los salvacionistas entre 1881 y 1885.

Mientras tanto, el Ejército se estaba afianzando en Estados Unidos. La teniente Eliza Shirley había dejado Inglaterra para reunirse con sus padres, quienes habían emigrado a Estados Unidos antes en busca de trabajo. Tuvo la primera reunión del Ejército de Salvación en Estados Unidos en Filadelfia en 1879. Los salvacionistas fueron recibidos con entusiasmo. Shirley le escribió al general Booth pidiendo refuerzos. Ninguno estaba disponible al principio. Los informes entusiastas del trabajo en Filadelfia convencieron a Booth de enviar un grupo oficial para ser pionero en el trabajo en Estados Unidos en 1880.

El 10 de marzo de 1880, el comisionado George Scott Railton y siete mujeres oficiales se arrodillaron en el muelle de Battery Park en la ciudad de Nueva York para agradecer su llegada segura. Esta iba a ser su primera reunión callejera oficial celebrada en los Estados Unidos. Estos pioneros se encontrarían con acciones hostiles similares, como fue el caso en Gran Bretaña. Fueron ridiculizados, arrestados y atacados. Varios oficiales y soldados incluso dieron la vida.

Tres años más tarde, Railton y las siete & # 8220Hallelujah Lassies & # 8221 & # 8216 habían ampliado sus operaciones a California, Connecticut, Indiana, Kentucky, Maryland, Massachusetts, Michigan, Missouri, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio y Pensilvania.

El presidente Grover Cleveland recibió una delegación de oficiales del Ejército de Salvación en 1886 y le dio a la organización un cálido respaldo personal. Este fue el primer reconocimiento de la Casa Blanca al que seguirían recepciones similares de los sucesivos presidentes de los Estados Unidos.

Denominada como la & # 8220 invasión de los Estados Unidos & # 8221, el movimiento del Ejército de Salvación se expandió rápidamente a Canadá, Australia, Francia, Suiza, India, Sudáfrica, Islandia y Alemania. Actualmente en los Estados Unidos, hay más de 10,000 unidades de vecindarios locales, y el Ejército de Salvación está activo en prácticamente todos los rincones del mundo.

Una breve historia del territorio sur de EE. UU.

Las salvas iniciales de la Guerra de Salvación se dispararon en Baltimore, Maryland, cuando la familia Shirley llegó allí en 1881. Los primeros éxitos siguieron por todo Maryland y desde allí el trabajo se extendió por el sur.

El Sur fue el centro de atención durante la Guerra Hispanoamericana, ya que Florida se convirtió en el punto de partida de las fuerzas estadounidenses antes de zarpar hacia Cuba. El primer trabajo en América entre los militares tuvo lugar aquí entre las tropas.

El Ejército de Salvación del Sur encontró su fortuna ligada a una economía agrícola dominada por el algodón y el tabaco. A medida que los precios subieron y bajaron, las corporaciones experimentaron tiempos de auge y caída. El trabajo fue difícil de establecer, pero finalmente se consideró que la región era lo suficientemente fuerte como para convertirse en su propio comando.

En abril de 1927, la Comandante Nacional Evangeline Booth llegó a Atlanta para proclamar la apertura del Territorio Sur. Nombrados para encabezar el nuevo comando fueron el Comisionado y la Sra. William McIntyre, canadienses nativos pero cuyo servicio estaba casi en su totalidad en los Estados Unidos. La apertura no fue fácil ya que dos años después, la Gran Depresión cayó sobre el mundo.

A medida que la economía mejoraba y el Sur abordaba los problemas creados por años de segregación racial, el Ejército encontró campos más fértiles para el crecimiento. Su enfoque pragmático de los problemas sociales y su simple pero sincera proclamación del Evangelio cristiano le ha permitido crecer a un ritmo acelerado y continuo. Actualmente, uno de los territorios de más rápido crecimiento en el mundo, el Territorio del Sur ahora está experimentando un crecimiento en nuevas áreas, como ministerios étnicos con cuerpos hispanos y asiáticos.

Los programas sociales innovadores han continuado manteniendo relevante el trabajo del Ejército a través de la transición causada por la reforma del bienestar La vitalidad de su mensaje cristiano es atestiguada por la apertura de nuevos cuerpos, un mayor número de cadetes, una mayor asistencia a sus reuniones y el optimismo que viene con un marcha hacia adelante.


Ejército de Salvación - Historia

La popularidad que llegó al Ejército de Salvación como resultado de su trabajo en el extranjero durante la Primera Guerra Mundial fue enormemente desproporcionada con la cantidad, aunque no con la calidad, de su servicio. [La asignación total de oficiales en el extranjero fue de 241 hombres y mujeres, con trabajadores suplementarios que elevan el total a unas 500 personas. Estos fueron respaldados por 268 miembros en los Estados Unidos.] En Francia, el ejército de Salvación se ganó el afecto del doughboy y la gratitud y el respeto de toda la nación, sin embargo, el espíritu de los salvacionistas que fueron a Francia no fue diferente al de aquellos. que se quedaron en Estados Unidos y dirigieron guarderías en barrios marginales, hogares para hombres y mujeres indigentes u otros programas similares. Pero los ojos de la nación se volvieron hacia Francia, los pensamientos de la nación estaban con sus hombres en los campos de batalla y allí millones de estadounidenses conocieron el espíritu del Ejército de Salvación por primera vez.

El Ejército de Salvación ganó su reconocimiento durante la Primera Guerra Mundial por su trabajo en el extranjero. Una feliz elección para el director del trabajo de guerra en Francia fue el teniente coronel William S. Barker, quien salió de Nueva York con el ayudante Bertram Rodda el 30 de junio de 1917 para estudiar la situación en Francia. Armado con una carta de recomendación de Joseph P. Tumulty, secretario del presidente Wilson, Barker fue recibido por el embajador estadounidense en Francia, quien organizó una cita con el general Pershing.

Stand de Evangeline
Mientras tanto, en los Estados Unidos, se estaban realizando los preparativos para seguir a los chicos al extranjero. Evangeline Booth, Comandante Nacional del Ejército de Salvación, pidió prestados $ 25,000 para financiar el comienzo del trabajo, y luego otros $ 100,000 fueron prestados de la Sede Internacional. El apoyo financiero para el trabajo de guerra del Ejército de Salvación fue lento al principio pero, como dijo el Comandante, "Es sólo una cuestión de que nos pongamos a trabajar en Francia y el público estadounidense verá que tenemos todo el dinero que queremos".

El coronel Barker telegrafió desde Francia para enviar algunas chicas. La comandante Evangeline Booth estaba muy sorprendida pero, confiando en Barker, incluyó a algunas mujeres oficiales cuidadosamente seleccionadas en el primer grupo enviado a Francia. El trabajo de los "Sallies" justificó la sabiduría de Barker al hacer la solicitud.

El primer grupo de oficiales del ejército de Salvación que se unió a las AEF salió de Nueva York en el "Espagne" el 12 de agosto de 1917. Seis hombres, tres mujeres y una pareja casada formaron el grupo de once, todos del Departamento del Este. Un segundo grupo de once, que zarpó el 13 de septiembre, estaba compuesto principalmente por oficiales del Departamento Oeste. Cada oficial del Ejército de Salvación aceptado para el servicio de guerra en Francia fue cuidadosamente examinado. Al principio se determinó restringir el número de envíos al extranjero y mantener la calidad más alta. Nunca se asoció ni un indicio de escándalo a una muchacha del Ejército de Salvación en Francia, aunque en casi todos los casos las niñas fueron objeto de una constante adoración por parte de miles de niños nostálgicos que podrían haber vuelto la cabeza.

El Ejército de Salvación de Francia se puso a trabajar por primera vez en el área de la Primera División. El primer grupo desembarcó en Francia el 22 de agosto de 1917 y el 1 de septiembre comenzaron las obras de la primera cabaña. La primera "cabaña", como se la llamó, era un edificio seccional largo, de 40 por 150 pies, con diez ventanas a cada lado. Tenía una plantilla de cinco hombres y seis muchachas, todos músicos, que daban conciertos y dirigían servicios de canciones además de operar el comedor. Los salvacionistas llevaron a cabo clases de Biblia, pero su edificio estaba disponible para otras denominaciones u órdenes fraternales. En él se llevaron a cabo servicios judíos, y en una ocasión la Orden Leal de Moose llevó a cabo una iniciación. Las niñas oficiales proporcionaron un servicio de arreglo de ropa.

Esta primera cabaña se multiplicaría fenomenalmente por un factor de 400 durante los próximos quince meses. El pequeño grupo de salvacionistas y compañeros de trabajo instalaría esa cantidad de cabañas, albergues y baños, todo tan parecido a un hogar como el ingenio humano podría hacerlos, algunos justo en la primera línea.

Sin embargo, fue la rosquilla lo que llamó la atención del chico. Para saber cómo surgió la dona que ahora conocemos, visite el artículo destacado del Doughboy Center:

¡Rosquilla! La historia oficial
Aunque la rosquilla se convirtió en el símbolo del Ejército de Salvación en Francia, las chicas también horneaban pasteles y tartas en toscos hornos, y también se servía limonada a las tropas calientes y sedientas. No fue solo la deliciosa comida casera sino también el espíritu con el que se sirvió lo que cautivó a los hombres. El simple secreto era que los salvacionistas no solo servían a los soldados sino a Dios, y traían a la mente pensamientos sobre el hogar y la gente de allí. At The Salvation Army hut the men could not only bring their uniforms to be mended they could also bring their problems to share. As buttons were sewed on, a brief message of help was offered.

Soldiers in France frequently had more money that opportunities to spend it. To discourage gambling and the purchase of wines and liquors, and to aid families in the United States, The Salvation Army officers encouraged the soldiers to take advantage of the Salvation Army's money-transfer system. In those pre allotment days soldiers would give their money to a Salvation Army officer, who would enter the sum on a money order blank and send it to National Headquarters in New York. From there it went to the corps officers nearest the soldier's home, who would then deliver the money in person to the soldier's family or relatives. Often cases of need were discovered through these visits, and other Salvation Army services might be made available to help those in distress. The money-transfer plan also worked in reverse on occasions when friends sent money to soldiers overseas.

One of the things that the American soldiers marveled at was the fact that the Salvation Army followed them right to the front. The women as well as the men went where the troops happened to be, and often were in danger from shells and gas.

Enthusiasm for the Salvation Army spread like wildfire through the AEF in France, from the lowliest doughboy to General Pershing himself. The stories of the work of the Salvation Army in France first reached America through the letters of the men "over there," and then through the stories of war correspondents. A special correspondent of the New York Times wrote:

With the American Army in France -

When I landed in France I didn't think so much of the Salvation Army after two weeks with the Americans at the front I take my hat off to the Salvation Army. The American soldiers [also] take off their hats to the Salvation Army, and when the memoirs of this war come to be written the doughnuts and apple pies of the Salvation Army are going to take their place in history.

Received with an attitude of skepticism in the fall of 1917, the Salvation Army soon became the most popular organization in France. There were other agencies at work, and with these. there was no open competition and much cooperation. On one occasion when a Salvation Army canteen ran out of supplies with a long line of soldiers still unserved, a YMCA truck drove up. and continued serving where the Salvation Army truck had left off.

Many newspaper articles attest to the Army's popularity. As one paper editorialized:


Few war organizations have escaped criticism of some sort, but there is, so far, one shining exception, and that is the Salvation Army. Every soldier and civilian who has been brought into contact with its workers sing their praises with enthusiasm. Wherever they have been they have "delivered the goods" -- they have proved 100% efficient as moral and material helpers.

Financial support for the Salvation Army's war program came with a rush. A plea for a million dollars, endorsed by President Wilson and Secretary of War Newton Baker in December, 1917 was soon answered. In 1918, the Salvation Army joined the YMCA, YWCA, War Camp Community Service, National Catholic War Council, Jewish Welfare Board, and the American Library Association in a United War Work Campaign to raise $170 million of which the Salvation Army was to receive $3.5 million. This drive was underway when the armistice was signed on November 11, 1918.

Salvation Army war work in [Europe] did not end with the armistice. Hospital visitation and nursing aid continued after the war, as did other services for the troops in France and later in occupied Germany. The Salvationists were frequently given a commission to get a watch repaired or to buy a Christmas or birthday gift for some loved one. They furnished paper and pens and urged soldiers to write home. They helped the troops returning home by sending telegrams announcing their expected return date and time and even helping families re-unite at busy docks.

Sources and thanks: Sources: Susan Mitchem, Director of the Archives at Salvation Army Headquarters, provided all the content and photos. MH

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Salvation Army - History

The history of the Salvation Army began in 1865, when William Booth established an evangelical and philanthropic organisation to preach salvation from sins and propagate purity of life among the poor and destitute people of London's East End. William Booth and his wife Catherine Mumford Booth, who grew up in the most turbulent time of the Industrial Revolution, believed that evangelical work among the poor must be accompanied by well-organised social relief work.

Theological Roots

The Salvation Army, founded by William and Catherine Booth, aimed to continue the tradition of socially committed evangelicalism which dated back to John Wesley's Methodism and American revivalism propagated by James Caughey. Booths' dogma was John Wesley's Arminian theology of &ldquofree salvation for all men and full salvation from all sin.&rdquo (Murdoch 2)

The Christian Mission (1865-1878)

In early 1865, William and Catherine Booth received invitations to preach in London. William began preaching outside the public house in Whitechapel Road called The Blind Beggar, trying to save the souls of people that were not particularly welcomed by the established churches. In late 1865, the Booths founded the Christian Revival Association, an independent religious association, which was soon renamed the East London Christian Mission. It was organised after the Wesleyan tradition. In 1867, the Christian Mission acquired the Eastern Star, a run-down beer shop, for 120 pounds, and turned it into its first headquarters known as the People's Mission Hall, which began to perform two functions: religious and social. It housed people for all-night prayer vigils, known as the Midnight Meeting movement, and also sold cheap food to the needy. (Rappaport 101-2)

Left: General William Booth . Right: Mrs. Catherine Booth both by George Edward Wade.

The East London Christian Mission, which operated as a charitable religious movement, was one of some 500 Christian missions established in the East London slum areas, but it soon began to distinguish itself by its unconventional social work, setting a number of mission stations across East London with the aim to spread the salvation message and to feed and shelter the destitute. In 1870, Catherine Booth started a social scheme called &ldquoFood for the Million&rdquo aimed at helping the poor and destitute. The Mission set up five outlets in East London, which were administered by Bramwell Booth and James Flawn. Hot soup was always available day and night and a modest dinner of three courses could be bought for sixpence, but due to insufficient funding this scheme had failed by 1874. (Inglis 197)

During its first years, the Christian Mission, restricted by a system of commissions and conferences, showed a slow progress in East London because it lacked funds, a firm doctrine, a stable organisational basis and devoted assistant evangelists, who could effectively address the unchurched working-class masses. When revivalist preaching produced a relatively little effect among the East End's, &ldquoheathens&rdquo as they were called by the Booths, a new strategy was devised. The Mission began to use new methods of approaching the attention of slum dwellers through militant language, uniforms, popular music, and a Victorian love of public spectacle.

Since theatres could not operate on Sundays, William Booth decided to hire one for the Mission's Sunday services. His first choice was the Oriental Theatre (Queen's Theatre) in Poplar, which offered music-hall entertainment and had a capacity of 800 people. Next Booth hired the Effingham Theatre, which was described as one of the &ldquodingiest and gloomiest places of amusement in London,&rdquo but it could accommodate 3000 people. Booth's Sunday services were announced by sensational advertisements like: &ldquoChange of performance, &rdquo or &ldquoWanted 3000 men to fill the Effingham Theatre. The Rev. William Booth will preach in this theatre on Sunday next evening.&rdquo (Bennett 22) Booth attracted an audience of 2000 which listened to his preaching with great interest. His strategy was to combine serious preaching with popular entertainment, like that in music-halls.

William Booth and his wife Catherine adhered to the idea of militant or aggressive Christianity, and they believed that autocratic leadership was more effective in spreading evangelisation to uneducated and unchurched working-class masses than traditional forms of pastoral care. In 1870, William Booth assumed the position General Superintendent of the Christian Mission and became &ldquothe undisputed leader of the organization.&rdquo (Bennett 45) The popularity of the Christian Mission was growing steadily, particularly outside London, in spite of difficulties and opposition, and by 1878 it had 30 stations and 36 missioners in various locations across the United Kingdom. As Pamela J. Walker has written,

The Christian Mission was part of a broad evangelical missionary effort to reach the urban working class. Its theology drew on Methodism, American revivalism, and the holiness movement. William Booth's open air preaching was similar to the work that had been done by evangelicals for decades. The Mission, however, differed from other home missions. The authority it granted women, its emphasis on holiness theology and revivalist methods, its growing independence, and its strict hierarchical structure were all features that sharply distinguished it from its contemporaries. The Christian Mission was created in the midst of the working-class communities it aimed to transform. It fashioned an evangelical practice from the geography and culture of the working-class communities it strived to convert. [42]

The Birth of the Salvation Army

In 1878, when William Booth was dictating a letter to his secretary George Scott Railton, he used a phrase &ldquoThe Christian Mission is a Volunteer Army.&rdquo His teenage son Bramwell heard it and said: &ldquo Volunteer, I’m not a volunteer, I’m a regular or nothing!” (Gariepy 9) This prompted William Booth to substitute the word &ldquoSalvation Army&rdquo for the &ldquoVolunteer Army,&rdquo which became the new name of the Christian Mission. The last of the Christian Mission conferences, held in August, 1878, adopted unanimously the new military programme of the Salvation Army.

Uniforms, Flags and Tambourines

The Salvation Army developed its new image by emulating the structure and conduct of a military organisation. In the Christian Mission the male evangelists wore modest frock coats, tall hats and black ties. Women evangelists wore plain dresses, jackets and plain Quaker-type bonnets which protected them from being hit by a disrespectful mob that not infrequently threw at them cow manure, bad eggs, or stones. Women also wore brooches with an S letter. After the Mission became the Salvation Army, a type of uniform, modelled on Victorian military garb, was adopted.

In the 1880s, the Salvation Army, which resembled a quasi-military organisation, began to establish its mission stations all over Britain and also overseas. These mission stations were called &ldquocorps.&rdquo Their members wore distinctive quasi-military uniforms, had ranks ranging from &ldquo Cadet&rdquo (a candidate for ministry), through &ldquoLieutenant&rdquo and &ldquoCaptain&rdquo to the highest one &ldquo General&rdquo vested in William Booth. Rank-and-file members were called &ldquosoldiers&rdquo and new converts were &ldquocaptives.&rdquo

Salvationists used military vocabulary to describe their religious practices. For example, revival meetings were &ldquosieges,&rdquo places of worhip were &ldquocitadels&rdquo or &ldquooutposts,&rdquo daily Bible readings were called &ldquorations.&rdquo Birth was referred to as the &ldquoarrival of reinforcements, &rdquo and death was &ldquopromotion to glory&rdquo (Taiz 20). These military metaphors seemed to be more appealing to the masses than traditional preaching.

The first flag of the Salvation Army, designed by Catherine Booth, was presented to Coventry Corps in 1878. Initially, it was crimson with a navy-blue border, which symbolised holiness, and a yellow sun in the middle, which was later replaced by a star, that signified the fiery baptism with the Holy Ghost. The motto written on the star, 'Blood and Fire', stands for the blood of Christ and the Fire of the Holy Ghost. According to a contemporary estimate, at the close of the year 1878 the Salvation Army had 81 corps and 127 officers, of whom 101 had been converted at its own meetings. (Briggs 700)

Thanks to these transformations the Salvation Army became stronger, better organised and more effective. The Army's unconventional evangelistic and social activity, which was manifested by lively processions with banners, cornets and tambourines, appealed to the working-classes more than traditional preaching.

The Salvation Army was a neighborhood religion. It invented a battle plan that was especially suited to urban working-class geography and cultural life. Religious words were sung to music-hall tunes circus posters and theater announcements were copied so closely that observers often failed to distinguish them preachers imitated the idiom of street vendors and congregations were encouraged to shout out responses to the preacher, much as they might in the music halls. Salvationists culled techniques from contemporary advertising and revivalism. Their military language aptly expressed Salvationists' command to do battle with the enemy. The Army regarded pubs, music halls, sports, and betting as its principal rivals, yet its ability to use popular leisure activities as its inspiration was a major facet in its success. [Walker 2]

The Social Wing of the Salvation Army

According to Norman H. Murdoch, &ldquoby 1886 the Salvation Army's growth had come to a halt in England — much as the Christian Mission's growth had ceased in East London by 1874&rdquo (113) — mostly because William Booth primarily preached the need for salvation, i.e. redemption from sin and its effects, but overlooked social work among the poor and destitute.

In the mid 1880s, the Salvation Army developed new strategies which aimed to deal with the poverty and squalor of urban slums. Street preaching, home meetings, prayer groups and Bible study were supplemented by social action. Francis S. Smith, who was for some time a Salvation Army commissioner in the United States, and William Thomas Stead, one of the most distinguished Victorian journalists and a dedicated supporter of the Salvation Army (later a Titanic victim), contributed to the rise of the Social Wing of the Salvation Army. They argued convincingly that the Army should not concentrate on pure evangelism only, but must be involved more actively in social work in order to win converts from the lower classes. William Booth quickly understood these arguments and he endorsed the new strategy which was to involve the Salvation Army in Christian social reform.

Smith and Stead helped Booth to write In Darkest England and the Way Out (1890), an important manifesto, which proposed social and welfare schemes aimed to eradicate poverty, squalor and unemployment in congested urban areas through organised labour exchanges, food distribution networks, co-operative workshops and farms, and emigration of surplus labour to the British colonies.

The Salvation Army magazine, All the World from 1893, reported that in the period from November 1, 1892, to October 1st, 1893, the Social Wing of the Salvation Army provided 3,886,896 meals, 1,094,078 men were sheltered, 1,987 passed through Elevators (work establishments), 267 were provided with situation, 159 passed to Farm Colony and 180 men from Prison-Gate Home were sent to situations (477). Besides, the Salvation Army promoted job creation schemes by encouraging local authorities to employ unemployed people in roadwork and tree-planting on public roads.

In 1893, the Army also expressed 'great interest' in the formation of a Government Labour Department, which would gather statistics and information about vacant jobs. By 1900, the Salvation Army had opened its own labour exchange in London to help poor people find jobs. However, it was not until 1909 that Parliament passed a law which provided for the establishment of nationalised labour exchanges. The social ministry of the Salvation Army became one of its most valuable assets in the last decade of Victorian Britain.

In Darkest England

Booth's book, In Darkest England and the Way Out , made a shocking comparison between darkest Africa and contemporary England. The General pointed out that of the thirty-one million population of Great Britain, three million people lived in what he called &ldquodarkest England.&rdquo Next he described his ideas how to apply the Christian faith to an industrialised society. The book became an instant bestseller &ldquoselling roughly 115,000 copies within the first few months after its publication &rdquo (Robert Haggard 73). Almost immediately Booth received sympathetic responses not only from common readers but also from wealthy individuals, who promised to make substantial donations.

The title of Booth's book alludes to Henry Morton Stanley’s famous travel narrative, In Darkest Africa (1890). The general message of the book was that the subhumane living conditions in English urban slums were not different from those in Africa.

As there is a darkest Africa is there not also a darkest England? Civilization, which can breed its own barbarians, does it not also breed its own pygmies? May we not find a parallel at our own doors, and discover within a stone's throw of our cathedrals and palaces similar horrors to those which Stanley has found existing in the great Equatorial forest? [18]

Booth wanted the general public to fully realise that England was still a divided nation, and the divide between the rich and the poor threatened the spiritual and economic development of the nation.

The Equatorial Forest traversed by Stanley resembles that Darkest England of which I have to speak, alike in its vast extent – both stretch, in Stanley's phrase, &ldquoas far as from Plymouth to Peterhead&rdquo its monotonous darkness, its malaria and its gloom, its dwarfish de-humanized inhabitants, the slavery to which they are subjected, their privations and their misery. That which sickens the stoutest heart, and causes many of our bravest and best to fold their hands in despair, is the apparent impossibility of doing more than merely to peck at the outside of the endless tangle of monotonous undergrowth to let light into it, to make a road clear through it, that shall not be immediately choked up by the ooze of the morass and the luxuriant parasitical growth of the forest &mdash who dare hope for that? At present, alas, it would seem as though no one dares even to hope! It is the great Slough of Despond of our time. [19 ]

The book provided shocking facts and statistics about England's poor, the majority of whom were homeless, jobless and starving. Booth estimated that one tenth of Britain's population, which he called the 'submerged tenth', lived in abject poverty and destitution. Shocked by the ugliness, misery and the grinding deprivation of slum dwellers, under the influence of his wife and collaborators William Booth devised a social relief programme to remedy the moral, spiritual and physical destitution of the poor. It was expressed succinctly by the slogan &ldquosoup, soap and salvation,&rdquo which served as the ideological basis of the Salvation Army.

Booth's social engineering scheme had some affinity with that proposed earlier by Thomas Carlyle. Both of these Victorian sages were concerned with the moral and material conditions in England. Booth included extracts from Carlyle's Past and Present in Darkest England . In writing his book Booth also drew on the social ideas of Cobbett, Disraeli, Ruskin, Morris, among others. Booth's treatise was aimed at revealing the economic, social, and moral problems of poverty, squalor, homelessness and unemployment in England at the end of the Victorian era. He then presented a number of proposals for a great reconstruction of the nation by eliminating squalor, poverty, destitution and vice from congested slum districts.

His welfare scheme proposed the establishment of homes for orphaned children, rescue centres for women and girls who were affected by prostitution and sex trafficking, rehabilitation centres for alcoholics and ex-prisoners. Besides, he planned to organise a Poor Man's Banker Service, which would make small loans to labourers who wanted to buy tools or start a trade, and a Poor Man's Lawyer Service, as well as establishments for industrial labour of unemployed, co-operative farms, and oversea colonies for people who could not find steady employment in England. Booth's programme was founded on both evangelical philanthropy and imperial ideology. His intention was to revitalise England's redundant labour within Britain's imperial expansion.

Booth drew attention to the Salvation Army by advocating a rather simple proposal. If private donors agreed to contribute L100,000, he would establish a number of city workshops and farm colonies to elevate the moral and material condition of the London poor. Within the workshops and colonies, the poor would be required to submit to strict discipline and moral supervision. They were also expected to take their work seriously. Those who graduated from one of the city workshops would be transferred to a farm colony in England later, after they had proven themselves as farm laborers, they would be allowed to migrate overseas, either to a Salvation Army farm colony in Canada or Australia or to a homestead of their own. Pursuant to these goals, the Salvation Army purchased a one-thousand-acre estate in Essex for mixed farming and brick manufacture in 1891. By 1893, the Salvation Army had organized five city colonies in London providing work for 2,700 people &mdash a match factory, a creche-knitting factory, a book-binding factory, a laundry, and a text-making and needlework factory the Salvation Army also sponsored eighteen labor bureaux and a registry office for unemployed domestic servants. Although seemingly quite expensive, many people believed that Booth's program would be cost effective over time, particularly in comparison with the Poor Law. [Haggard 72]

In Darkest England provoked a relatively positive response. &ldquoFew books upon their first appearance have received so much attention, &rdquo wrote an enthusiastic donor in the Contemporary Review , who himself gave 1,500 pounds for the Social Wing schemes (Inglis 204) After the publication of Booth's book the number of individual philanthropists, who aided the General with money and moral support, grew considerably. Many of Booth's ideas were implemented during his life, others were put into action in the 20th century when the state welfare system began to operate.

Rescue Shelters

The Salvation Army ran different types of shelters for men and women in London and other locations in Britain as well as overseas. The cheapest one was the penny sit-up shelter. Its inmates were allowed to sit on a bench in a heated spacious hall all night long. However, they could not lie down and sleep on the bench. If an inmate could spare another penny, he could get a rope put across the bench and was allowed to sleep hanging over the rope. The inmates were woken up abruptly early at daybreak because the rope was cut, and they had to leave the shelter which was then cleaned and ventilated. Another type of shelter, which cost four-penny, was called a 'coffin house' because homeless people could sleep in wooden boxes which looked like coffins. The package included hot breakfast in the morning. In some shelters soup and bread were also on offer.

In the 1890s the Salvation Army started again the soup for the poor scheme. In 1896, the Salvation Army distributed 3.2 million meals, provided lodgings for 1.3 million, and found employment for 12,000 men. By 1890, it had provided a substantial amount of charitable relief through its twelve food depots, sixteen night shelters, thirteen refuges for women, and numerous soup kitchens. The Salvation Army also held annual clothing and blanket drives, sold life insurance, and owned a savings bank during the 1880s. [Henry R. Haggard 72]

The first night shelter for men was opened in 1888 at 21 West India Dock Road in Limehouse. Next shelters were opened at 61A St John's Square, Clerkenwell 272 Whitechapel Road, Whitechapel and at 83 Horseferry Road, Westminster. Some of the shelter occupants could hope to get employment in factories, which Salvationists called, Elevators, because they were to elevate the moral character and the self-respect and capacity of the destitute people. They were trained in carpentering, brushmaking firewood, baskets, paper sorting, tinwork, shoemaking, matchmaking. Others could be sent to the large farm at Hadleigh, where they were trained in agricultural jobs. The farm at Hadleigh-on-Thames, which contained 1,500 acres, trained men in agriculture, joinery, and making of bricks and shoes. About 1,200 men served as colonists during a year. Of these more than 300 were discharged because they were unwilling to work or were irreformable drunkers. (Briggs 709) The Salvation Army also made efforts to secure occupation for them in the British Dominions.

Rehabilitation of Prostitutes

In 1881, a Whitechapel Salvationist Elizabeth Cottrill began to take to her home at 1 Christmas Street women who had fallen into prostitution, or who were homeless, destitute and vulnerable. Her house soon became overcrowded and another house was rented in nearby Hanbury Street for the fallen women. Each woman who entered the Hanbury Street Shelter had to put a penny through a little hatchway to receive in return a mugful of hot, strong, well-sweetened tea, with a slice of bread spread with dripping. Women ate and drank, sewed, knitted, talked, and waited for the evening service in the big hall. They could wash their dirty clothes in the wash-house. For threepence, they could get supper, bed and breakfast. At nine they had to go to bed. Their bedsteads were wooden boxes, placed close side by side. Bedding consisted of seaweed and a large leather sheet with a strap round the neck to prevent its slipping off. The rule of the Shelter was: bed at nine, rise at six, and all out by eight. Attached to the woman's Shelter was a place for mothers and their babies.

In the mid 1880s, Bramwell Booth and his wife Florence Soper Booth, joined Josephine Butler, a social reformer and feminist, and the journalist Thomas Stead in their campaign against the white slave trade. Bramwell Booth, together with W.T. Stead, exposed trafficking of young girls for prostitution. In July 1885, the Pall Mall Gazette published a series of articles, &ldquoThe Maiden Tribute of Modern Babylon, &rdquo which described how its editor, W. T. Stead, arranged for the purchase of thirteen-year old Eliza Armstrong for five pounds from her alcoholic mother, with the mother’s full consent that the girl would be put in a brothel. (Bartley 88) Although Stead's investigative journalism was controversial, the articles created a wide public outcry. Catherine and William Booth sent a petition to the House of Commons in support of the Criminal Law Amendment Act, which in the course of 17 days received 393,000 signatures. Ultimately, Parliament passed the Criminal Law Amendment Act in 1885, which raised the age of consent from 13 to 16. (Berwinkle 105)

In the same year, William Booth proposed in the Salvation Army weekly newspaper War Cry a &ldquoNew National Scheme for the Deliverance of Unprotected Girls and the Rescue of the Fallen.&rdquo &rdquo Bramwell and his wife established in London an office for women who were victims of sexual exploitation and formed volunteer Midnight Rescue Brigades to search for streetwalkers in &ldquoCellar, Gutter, and Garret,&rdquo offering them Army's homes of refuge.

Temperance

William and Catherine Booth were committed to temperance throughout all their lives. They castigated excessive drinking and prostitution as the root of all evil. In 1853, Catherine Booth heard the American temperance crusader, John Bartolomew Gough (1818-1886) at Exeter Hall in London. She was inspired by his arguments and devised a temperance campaign of house-to-house visitation, which she later implemented within the framework of the Salvation Army's social rescue work. By the 1880s Catherine Booth made the Salvation Army &ldquothe world's largest abstinence society.&rdquo (Mumford 30)

The Salvation Army ran several homes for &ldquoinebriates,&rdquo this term referred to people addicted to alcohol, morphine and laudanum. Hillsborough House Inebriates' Home located on Rookwood Road, London, accommodated female patients, who were first admitted free of charge, but in the late 1890s they were expected to contribute 10s. per week towards the cost of their maintenance. Patients usually stayed in the Home for twelve months, or for a shorter period. When the cure was completed, they were returned to their husbands if they were married, and some unmarried patients were sent out to positions, such as servants or nurses, on condition that the authorities of the Home gave them a satisfactory opinion.

Match Girls Strike

Many workers (mostly women), who were employed in the matchmaking industry suffered from necrosis, or &ldquo phossy-jaw,&rdquo which affected workers who dipped the sticks into the phosphorus paste. Young women, who were carrying boxes of poisonous matches on their heads, were bald by age 15. In 1891, the Booths started a campaign against Bryant and May's match factory in London. William Booth bought a derelict factory in Old Ford, London and fitted it with machinery and employed workers to manufacture safety matches. Booth’s match boxes carried the inscription: &ldquoLights in Darkest England. &rdquo Soon his competitors decided to produce safety matches, which did not cause necrosis.

Labour Emigration

In Darkest England William Booth conceived the idea of overseas colonies for English surplus labour. The earliest recorded emigration occurred as early as 1882, when the Salvation Army participated in recruitment of women emigrants for Australia. Then, in 1885, a regular series of notices appeared in the Army's magazines advertising emigration to Australia, South Africa, and Canada. The first emigration ship sailed with 1,000 people from Liverpool for Canada in 1905. By the summer of 1908, more than 36,000 migrants had travelled to the British Dominions under the auspices of the Army.

Funds

At the outset, the Booths established an independent Christian organisation with virtually no money and no property. In the mid 1860s they began their missionary work with financial help from nondenominational evangelical societies. (Murdoch 170) The Christian Mission received some funding from the Evangelization Society and a few dedicated private donors. In 1867, Booth set up a Council of ten prominent philanthropists to assist him in the work of the Mission and conceived a more effective fundrising plan. By the early autumn 1869, he had raised 1,300 pounds, with another 1,600 pounds promised, 2,900 pounds altogether. (Bennett 37) This money was spent on the purchase of the People's Market, which was converted to the People's Mission Hall in 1870.

In the same year Booth dissolved the Council and set up a Conference, which consisted of the Booths themselves and evangelists in charge of various Mission stations. The financial situation of Booth's organisation was still bad and debts were not cleared until 1872. In April 1870, The Christian Mission Magazine called for donations and voluntary offerings to keep the Mission going. The Soup Kitchens, run by the Mission between 1870 and 1874, which offered cheap meals to the poor, did not bring substantial revenue to cover the debts of the Mission.

In order to carry his social ministry William Booth was completely dependent on the funds donated by the general public and organisations. The first balance sheet of the Salvation Army for the year ended 30th September 1879 shows total receipts of 7,194 pounds, of which 4,723 pounds (59%) was received from &ldquooutside sources.&rdquo (Irvine 14) During the next decade receipts of the Salvation Army exceeded 18,750,000 pounds. This was due, amongst others, to a more effective fundraising under the control of Bramwell Booth.

In September 1886, when the first &ldquoSelf-Denying Week&rdquo was organised, the Salvation Army started a programme of a systematic small financial contributions as well as large donations, gifts and legacies. Additionally, William Booth decided that each corps must be responsible for raising their own funds. At the end of 1888, Booth requested the Home Secretary to provide funds for the Salvation Army in the annual amount of 15,000 pounds to improve the inhumane conditions of the &ldquo vast numbers of men and women&rdquo in East London slums. The request was rejected, but Booth managed to raise 102,559 pounds from individual philanthropists to start implementing this scheme. (Irvine 17) By the end of the Victorian era, the Salvation Army had been widely recognised as an important Christian social relief organisation and developed effective fundraising techniques which helped it extend its social work in Britain and overseas. All donations collected from individuals and the amount donated were publicised in the annual reports.

Oversea Activity

Confession of an Indian . [Click on image to enlarge it and to obtain more imformation.]

In 1880, the Salvation Army opened its missions in the United States, in the following year in Australia in 1882 in Canada in 1887 in Jamaica in 1898 in Barbados and in 1901 in Trinidad. By the end of the century, the Salvation Army established its posts in several European countries, India, South Africa, and South America. In the 1890s, the Salvation Army had some 45,00 officers in Britain and 10,000 worldwide.

Opposition and Recognition

The unconventional activity of the Salvation Army began to provoke opposition. Many denominations, including the om1.html Church, regarded William Booth's open-air evangelism with suspicion because it allowed women to preach. The politician Lord Shaftesbury condemned the activities of the Salvation Army and described William Booth as the &ldquoAntichrist. &rdquo (Gariepy 31) The magazine Punch called him &ldquoField Marshal Von Booth. &rdquo (Benge 164) Apart from that, the Army &ldquosoldiers&rdquo were initially often persecuted by authorities and mobs.

From the outset the activity of the Salvation Army stirred controversy and resentment in some circles. Critics described Booth's social schemes as totally utopian and impractical. They also put into question the honesty of the General and his family and accused him of authoritarianism. Thomas Huxley, natural scientist and agnostic, wrote twelve letters to The Times in which he tried to discourage people from giving Booth money for his scheme. He described Booth's venture as &ldquoautocratic socialism masked by its theological exterior. &rdquo (7) Charles Bradlaugh, a political activist and atheist, is said to have died muttering: &ldquoGeneral Booth's accounts, General Booth's accounts.&rdquo (Inglis 208)

Many people did not like the Salvation Army parades with loud singing and shouting. Brewers feared that the temperance actions would diminish alcohol consumption. Owners of drink stores organised gangs of thugs, who called themselves the Skeleton Army to disrupt the activities of the Salvation Army. They followed Salvationists' processions carrying skull and crossbones banners and dirty dishcloths on broom handles. Their intention was to mock the practices of The Salvation Army. Meetings were also disrupted by loud jeering, stone and rat throwing. The most violent disturbances against the Salvation Army occurred in 1882, when 56 buildings were attacked and 669 Salvationists were brutally assaulted in provincial towns such as Honiton, Frome, Salisbury and Chester. (Swift 186, 193) However, in spite of violence and persecution, some 500,000 people were on and off under the ministry of the Salvation Army in Britain in the last quarter of the 19th century.

However, the Salvation Army began to gain powerful supporters too. Winston Churchill, who was then the Undersecretary of State, agreed with Booth's social ideas. Cardinal Manning, the Head of the Catholic Church in Britain, wrote a letter to General Booth sympathising with him in his efforts to ameliorate the condition of the London poor. (The Mercury , Nov. 7, 1890 ) Charles Spurgeon, a Particular Baptist preacher, known as the 'Prince of Preachers', also expressed his support for the General. He wrote: &ldquoFive thousand extra policemen could not fill [the Salvation Army's] place in the repression of crime and disorder. &rdquo (Benge 165)

Gradually, the Salvation Army began to earn respect from both the lower and upper strata of society. Although Queen Victoria never gave her official patronage to the activities of the Salvation Army, she sent Catherine Booth the following message in 1882: &ldquoHer Majesty learns with much satisfaction that you have, with other members of your Society, been successful in your efforts to win many thousands to the ways of temperance, virtue, and religion. &rdquo (Walsh 185) Towards the end of the Victorian era the Salvation Army became widely recognised as the champion of the poor and destitute.

By the end of the Victorian Era the social work of the Salvation Army had become officially recognised. In 1902, Booth was invited to attend the coronation of King Edward VII, and in 1907 he received an honorary doctorate from Oxford University. A number of religious leaders expressed support to the social work of the Salvation Army, and Robert William Dale, a Congregationalist church leader, said that &ldquothe Salvation Army was a new instrument for social and moral reform. &rdquo (Inglis 205)

Conclusión

The Salvation Army grew from an obscure Christian Mission, established in East London in 1865, into an effective international organisation with numerous and varied social programmes. By the end of the Victorian era it had become one of the most successful Christian social relief organisations which was not only engaged in street preaching but also in a variety of social services for the poor, destitute and homeless. Its programmes, such as rescue homes for sexually-abused women and rehabilitation centres for alcoholics, drug addicts, juvenile delinquents, and ex-prisoners, anticipated similar welfare programmes in the twentieth century. Although the Salvation Army generally revealed conservative attitudes towards a liberal society, and its members often lived in self-imposed cultural isolation, it nevertheless supported first-wave Christian feminism by allowing women to preach and carry out social work. The spiritual and social ministry of the Salvation Army stirred the social conscience of many Victorians and contributed significantly to a number of welfare reforms in Britain and elsewhere.


Preaching the Gospel

All Salvationists accept a disciplined and compassionate life of high moral standards which includes abstinence from alcohol and tobacco. From its earliest days the Army has accorded women equal opportunities, every rank and service being open to them and from childhood the young are encouraged to love and serve God.Raised to evangelise, the Army spontaneously embarked on schemes for the social betterment of the poor. Such concerns have since developed, wherever the Army operates, in practical, skilled and cost-effective ways. Evolving social services meet endemic needs and specific crises worldwide. Modern facilities and highly-trained staff are employed.

Modern facilities and longer-term development is under continual review. Increasingly the Army’s policy and its indigenous membership allow it to cooperate with international relief agencies and governments alike.

The movement’s partnership with both private and public philanthropy will continue to bring comfort to the needy, while the proclamation of God’s redemptive love offers individuals and communities the opportunity to enjoy a better life on earth and a place in Christ’s everlasting Kingdom.


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