Bonapartismo social y humanitario

Bonapartismo social y humanitario

  • La caridad.

    GOUPIL Léon Lucien (1834-1890)

  • Visita del Emperador y la Emperatriz al pesebre de la Hermana Rosalie.

    SAN Edouard Alexandre (1830-1910)

© Foto RMN-Grand Palais (área de Compiègne) / Stéphane Maréchalle

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Título: Visita del Emperador y la Emperatriz al pesebre de la Hermana Rosalie.

Autor: SAN Edouard Alexandre (1830-1910)

Fecha de creación : 1855

Fecha mostrada:

Dimensiones: Alto 43 - Ancho 60

Técnica y otras indicaciones: Óleo sobre tela

Ubicación de almacenamiento: Sitio web del Museo Nacional del Castillo de Compiègne

Copyright de contacto: © Foto RMN-Grand Palais (área de Compiègne) / Stéphane Maréchallesite web

Referencia de la imagen: 11-548131 / IMP 234

Visita del Emperador y la Emperatriz al pesebre de la Hermana Rosalie.

© Foto RMN-Grand Palais (área de Compiègne) / Stéphane Maréchalle

Fecha de publicación: marzo de 2016

Contexto histórico

La revolución industrial condujo a lo largo del siglo XIX a una disminución del número de pequeños artesanos, cada vez más sustituidos por trabajadores a medida que se multiplicaban las fábricas. Levasseur, Historia de las clases trabajadoras y la industria en Francia desde 1789), y el cabaret fue el refugio de estos trabajadores.
Además de los trabajadores, la empresa ocultó a muchas otras personas desafortunadas: enfermos, enfermos, ancianos indefensos, niños abandonados ... muchos de los cuales fueron acogidos en hospitales, hospicios y guarderías de asistencia pública. Como las otras comunidades religiosas, la Iglesia católica, en particular la sociedad de Saint-Vincent-de-Paul, mostró una gran dedicación: creación de guarderías, escuelas, mecenazgos, estufas económicas, fondos de alquiler. , distribución de socorro en especie y en efectivo ...

Análisis de imagen

La edificante escena pintada por Léon Goupil se desarrolla en un alojamiento de clase trabajadora, un ático con paredes leprosas, mal amueblado con una cama, dos sillas, un tocador sobre el que se coloca una palangana de barro y coronada por un espejo roto. Una pequeña estufa de hierro fundido calienta brevemente la habitación con su piso de baldosas. Un Cristo de madera cuelga de la pared, un recordatorio de que, aunque esta familia está necesitada, no obstante es una familia cristiana.
Una mujer elegante le da dinero a una pobre mujer sentada a la izquierda, con las rodillas cubiertas con un chal. Sus tres hijos la rodean y forman con ella un grupo apretado y unido, de gran dignidad en la desgracia. Con toda probabilidad, el generoso donante no es otro que la emperatriz Eugenia. De hecho, muchas fueron sus visitas a personas necesitadas que a menudo estaban enfermas, cuya angustia le había sido informada y a quienes estaba ansiosa por brindar aliento y ayuda en persona. La Emperatriz también visitó establecimientos caritativos: hospital, asilo, guardería o, porque había algo bueno que hacer, algún rescate que intentar, con jóvenes prisioneros.
El cuadro de Edouard Sain no destaca un acto de caridad individual, sino la visita oficial de los soberanos a una institución benéfica que fomentan y apoyan con sus propios fondos. El lienzo representa a la pareja imperial en el pesebre de la hermana Rosalie. En el centro de la composición, dos niñas, empujadas hacia adelante por la hermana Rosalie, ofrecen una canasta de flores a la emperatriz. El emperador está al lado del soberano.
Esta guardería es una institución de caridad creada por la sociedad de Saint-Vincent-de-Paul y dirigida por Sor Rosalie, cuyo verdadero nombre es Jeanne-Marie Rendu (1787-1856), Hermana de Saint-Vincent-de-Paul.

Interpretación

Estas dos obras dan testimonio del bonapartismo social y humanitario de Napoleón III, autor, recordemos, de La extinción del pauperismo publicado en 1844. Para el emperador, el crecimiento económico tenía como objetivo mejorar la suerte de muchos. Pero por falta de lo suficiente para garantizar el bienestar de la clase obrera, esta expansión tuvo que ir acompañada de medidas concretas, algunas de las cuales se referían a la filantropía, la caridad organizada o la asistencia a los más desfavorecidos. De ahí las numerosas donaciones que hizo el emperador durante sus viajes por las provincias, así como las obras - guarderías, orfanatos, asilos - patrocinadas por él, su familia y su esposa, habiendo Eugenia fundado o apoyado varias organizaciones filantrópicas. Así se creó en 1862 la Compañía del Príncipe Imperial, una organización de préstamos en el honor cuyos créditos estaban destinados a ayudar a familias temporalmente necesitadas o permitir que personas modestas adquirieran sus instrumentos de trabajo. Estos préstamos han incentivado, por ejemplo, la instalación de médicos cantonales, para facilitar el acceso de los campesinos a la atención médica.
La obra social de Napoleón III fue, por tanto, muy real, pero el emperador, sin embargo, no tenía ni el tiempo ni los medios para llevar a cabo la legislación social de acuerdo con sus ambiciones.

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  • caridad
  • Emperatriz Eugenia (Montijo de)
  • Napoleón III
  • pobreza
  • Segundo imperio

Bibliografía

Jean GARRIGUES Francia desde 1848 hasta 1870 París, Armand Colin, coll. "Cursus", 1995. André GUESLIN La invención de la economía social. El siglo XIX francés Paris, Economica, 1987. Emile LEVASSEUR Historia de las clases trabajadoras y la industria en Francia desde 1789 t.I, 1904. Jean TULARD (ed.) Diccionario del Segundo Imperio París, Fayard, 1995. Alain PLESSIS Del Festival Imperial a la Muralla Federada (1852-1871) París, Seuil, coll. "Points Histoire", 1973.

Para citar este artículo

Alain GALOIN, "Bonapartismo social y humanitario"


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