La autoridad de Luis XIV

La autoridad de Luis XIV

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Título: Luis XIV sosteniendo los sellos en presencia de los Consejeros de Estado y los Maestros de Peticiones.

Autor: ANÓNIMO (-)

Fecha mostrada:

Dimensiones: Alto 110 - Ancho 128

Técnica y otras indicaciones: Óleo sobre tela

Ubicación de almacenamiento: Sitio web del Museo Nacional del Palacio de Versalles (Versalles)

Copyright de contacto: © Foto RMN-Grand Palais (Palacio de Versalles) / Christian Jean

Referencia de la imagen: 84-001262 / MV5638

Luis XIV sosteniendo los sellos en presencia de los Consejeros de Estado y los Maestros de Peticiones.

© Foto RMN-Grand Palais (Palacio de Versalles) / Christian Jean

Fecha de publicación: enero de 2013

Profesor de la Universidad de Paris X Nanterre

Contexto histórico

Dado que no se pudo identificar al pintor del lienzo y la fecha de su creación, es difícil establecer con precisión sus condiciones de desarrollo. Luego confió este puesto a Étienne Aligre, a quien nombró Guardián de los Sellos el 24 de abril de 1672 y luego Canciller el 8 de enero de 1674.

Análisis de imagen

El mismo Luis XIV preside la colocación de los sellos

Es difícil identificar dónde se realiza esta asamblea. Sorprendentemente, la puerta de la sala está entreabierta, ya que el secreto de las deliberaciones es una regla de oro absoluta. Las pilastras jónicas componen una decoración imponente. A ambos lados de la puerta, dos hornacinas albergan las estatuas de la Justicia (a la izquierda) armada con espada y escamas, y de Prudence (a la derecha) que sostiene un espejo con una mano y el otro una serpiente. Estas dos virtudes deben presidir las deliberaciones del Concilio, pues el buen gobierno es el del sabio.

El rey, sentado a la izquierda y aún con sombrero, preside la sesión en lo alto de una mesa larguísima en torno a la cual se organiza la composición. El pintor valoró al rey iluminando toda su persona y más especialmente su rostro y su larga corbata de encaje blanco. El dedo que el soberano señala a la mesa sugiere autoridad y mando.

Sentados junto al Rey y según su rango, están representados los Consejeros de Estado mientras los Maestros de Solicitudes permanecen de pie. Al fondo, de pie, también asisten al Consejo los Secretarios del Rey. Por lo general, se compran a un precio alto, el cargo que tienen les permite ingresar. El rey espera de ellos informes sobre los problemas de las provincias, los ejércitos, la administración en general. De este modo se les presenta la gestión del reino. Es de este grupo que el rey recluta a sus intendentes. Al fondo ya la derecha de pie, erguidos y descubiertos, tres caballeros. Después de los disturbios de la Fronda (1648-1653), Luis XIV despidió a las grandes figuras de su gobierno, prefiriendo a los nobles de túnica, competentes y enteramente dedicados a sí mismo y al país.

Al final de la mesa, cuatro figuras, con pelucas y descubiertas, trabajan para sellar los actos reales. Uno de ellos, el calentador de cera, se encarga de colocar el sello del rey en las escrituras. En principio, no sabe leer por lo que el secreto se guarda estrictamente. Reporta directamente al Canciller.

Interpretación

El gobierno personal de Luis XIV

Desde la muerte de Mazarino el 9 de marzo de 1661, el joven Luis XIV se hizo cargo personalmente de los asuntos del reino. Siguiendo el consejo del cardenal, no elige un ministro principal. A partir de entonces, le corresponderá presidir él mismo las reuniones semanales del Consejo, donde se reúnen de oficio los consejeros de Estado, ministros y secretarios de Estado. Las grandes figuras del reino, despedidas después de la Fronda, solo vienen cuando son invitadas por el soberano. Esta "profesión de rey", Luis XIV la ejercerá con constancia hasta el final de su reinado.

El monarca no decide nada por su cuenta. Está de acuerdo con la mayoría de los asesores. Algunas decisiones han dado lugar a veces a varias reuniones del Consejo, por no hablar de consultas específicas con tal o cual ministro o tal o cual asesor. En noviembre de 1700, el viejo rey, que sin embargo tenía una dilatada experiencia, convocó a su Consejo durante varios días seguidos antes de embarcarse en la guerra de sucesión en España. Las opiniones estaban divididas. Pero consciente, como le dijo Pontchartrain, de que, en cualquier caso, la situación conduciría a la guerra, el rey tomó la decisión, el 16 de noviembre de 1700, de hacer cumplir la voluntad de Carlos II. Este último, que murió sin hijos, designó al segundo nieto de Luis XIV, Felipe, duque de Anjou, como su sucesor en el trono de España.

  • Luis XIV
  • corte monárquica
  • monarquía absoluta
  • Gran siglo

Bibliografía

Michel ANTOINE, El consejo del rey bajo Luis XV, Ginebra, Droz, 1970.

Guy CABOURDIN y Georges VIARD, Léxico histórico del Ancien Régime France, París, Armand Colin 1978.

Nicolas LE ROUX, El favor del rey. Mignons y cortesanos en la época de los últimos Valois alrededor de 1547-alrededor de 1589, Seyssel, Champ Vallon, 2000.

Roland MOUSNIER, El Consejo del Rey desde Luis XII hasta la Revolución, París, P.U.F., 1970.

Para citar este artículo

Hélène DUCCINI, "La autoridad de Luis XIV"


Vídeo: LUIS XIV DE FRANCIA resumen