Antiparlamentarismo de la década de 1930

Antiparlamentarismo de la década de 1930

  • Revisión de la Constitución.

    ANÓNIMO

  • Juego de masacre parlamentaria.

    ANÓNIMO

Revisión de la Constitución.

© Colecciones contemporáneas

Juego de masacre parlamentaria.

© Colecciones contemporáneas

Fecha de publicación: septiembre de 2011

Contexto histórico

Cuando los radicales respaldados por los socialistas regresaron al poder en mayo de 1932, la crisis económica de la que Francia escapó hasta 1931 golpeó ahora al país a medida que crecían las tensiones internacionales. La gran prensa se desata y estalla este escándalo político-financiero que es el caso Stavisky.

Análisis de imagen

El primer cartel llama la atención sobre las palabras "El régimen parlamentario se derrumba". La imagen ocupa la mayor parte de la superficie disponible y se debe a las presiones ejercidas sobre el Palais-Bourbon para derribarlo y aplastar un poco más un texto del que es la estricta ilustración: el Palais-Bourbon , en cuyo frontón cuelga una bandera tricolor muy triste, se resquebraja y se derrumba, dejando apenas tiempo para saludar a una multitud de diputados aterrorizados que huyen en una indigna estampida digna de derrumbarse. Sin embargo, no se menciona quién es el responsable de lo que aparece aquí como un terremoto. El segundo cartel, en cambio, da un lugar privilegiado al texto que ocupa casi dos tercios de su superficie. El Parlamento, víctima y objeto que estaba en el primer cartel, se convierte aquí en el tema de la Historia: "En 17 años [es decir, desde el fin de la guerra, figuraba, en la continuación de los retratos de los presidentes del Consejo" por el de Clemenceau, el primero hasta la fecha] el Parlamento francés derrocó treinta ministerios ”, dice el comentario. Estos se muestran en el tercio restante en la forma pactada de un juego de masacre, cuyo escenario recuerda algo la silueta del Palais-Bourbon y donde se representan las "cabezas" a matar, en el orden cronológico de sucesión de ministerios, por la foto de cada uno de los Presidentes del Consejo sobre una base con su nombre. Treinta en total: "La duración media de un ministerio es de 6 meses", comenta el texto.


Ninguno de estos carteles está firmado, pero encajan bien de diversas formas en la lucha política del momento. El primero, probablemente anterior al 6 de febrero de 1934, por sus gráficos provoca risas a costa de los funcionarios electos, ridículo. Sin embargo, sí incluye una consigna, la de una revisión de la Constitución, de forma impersonal. En el segundo cartel, tras la caída del gabinete de Doumergue en noviembre de 1934, el tono cambia drásticamente, aunque el lema es el mismo. El cartel llama al lector francés y lo insta a actuar. Su texto comienza con una declaración que vale la pena afirmar: “Un régimen así no puede durar. El régimen en cuestión no es nombrado sino simplemente designado por sus actos: masacres de ministerios, impotencia ante la crisis y tensiones europeas (que tampoco se nombran). A continuación, se invita a este francés a actuar "exigiendo la reforma de la Constitución". Una reforma que implica la obtención del derecho de disolución y de referéndum, dos medidas susceptibles de modificar radicalmente el equilibrio de poderes en beneficio del ejecutivo.

Interpretación

Las leyes constitucionales de 1875 otorgaron al ejecutivo, y en particular al presidente de la República, un poder genuino. Pero la derrota de Mac-Mahon en 1877 contra los republicanos desacreditó el derecho de disolución, ahora teñido de cesarismo. Este desarrollo se vio reforzado por el fracaso del movimiento boulangista, que pidió la revisión de la Constitución con miras a fortalecer al ejecutivo. Por tanto, se sospecha que cualquier proyecto de reforma que vaya en la misma dirección es antirrepublicano. Estas sospechas no perdonaron ni a Clemenceau, que se había convertido en el "padre de la victoria" que fracasó en las elecciones presidenciales de 1920, ni a Millerand, que tuvo que dimitir en 1924.

Por otro lado, el sistema de votación proporcional, que conduce a una fragmentación de la representación, fomenta la inestabilidad del gobierno. Los partidarios de la reforma del estado silenciados desde 1924 retoman sus voces bajo la égida de André Tardieu, que publicó en 1934 Tiempo de decisión y tiene una fuerte voluntad de triunfar donde sus predecesores fracasaron. Los carteles participan, por tanto, en esta lucha, en la que reaparece la violencia política, en particular el 6 de febrero de 1934. A raíz de esta grave crisis política, la derecha recuperó el poder pero quedó reducida a nuevos expedientes. El ministerio de Doumergue cae en noviembre de 1934 después de haber intentado una vez más revisar la Constitución, intento que no tuvo éxito y que sería el último de la Tercera República.

  • 6 de febrero de 1934
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  • Doumergue (Gaston)
  • Millerand (Alexandre)
  • Mac Mahon (Patrice de)
  • Constitución

Bibliografía

Christian DELPORTE y Laurent GERVEREAU, Tres repúblicas vistas por Cabrol y Sennep París, BDIC, 1996.

Serge BERSTEIN, 6 de febrero de 1934 París, A. Colin coll. "Cursus", 2001.

Nicolas ROUSSELIER “André Tardieu o la crisis del constitucionalismo liberal”, en Siglo veinte Enero-marzo de 1989.

Para citar este artículo

Danielle TARTAKOWSKY, "Antiparlamentarianism of the 1930s"


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